El rol educativo en contextos de enfermedad

La educación cumple un rol fundamental en la formación de un niño, a través de ella es posible encaminarlos hacia  una vida adulta  de múltiples  oportunidades. Ahora bien, la educación no es solamente una obligación, sino  también es un derecho de todo niño, cualquiera sea su condición física, socioeconómica y cultural. La escuela es tan  importante que representa  una etapa en la vida de las personas, la etapa de la niñez.

Un  niño en condición de salud asiste normalmente a su escuela, probablemente a la de su barrio con sus vecinitos, con los cuales comparten horas de estudios, de juegos y de actividades que enriquecen la socialización. Pero la situación cambia para el niño que está enfermo, su rutina se modifica por completo, deja de asistir a su escuela por largos periodos de tiempo para someterse a los tratamientos médicos, pero aun así el niño debe recibir todas las posibilidades para poder continuar con su escolaridad.

Desde la fundación Hope se busca revalorizar el rol de la educación en familias de niños que atraviesan situaciones de enfermedad. Procuramos trabajar de manera  articulada con las escuelas de  modalidad hospitalaria y domiciliaria, con el objeto de garantizar la continuidad de la escolaridad del niño y adolescente con cáncer. Nuestro trabajo en cuanto al área educativa es realizar el seguimiento de cada caso para asegurarnos de que el niño este recibiendo clases, ya sea en el hogar o en el hospital según la modalidad correspondiente. Muchas veces los padres expresan que no conocían este tipo de escuelas, que llevan la enseñanza a donde se encuentre el paciente, es por ello tan  importante asesorarlos acerca de las mismas y mostrarles  que aún en condición de enfermedad, pueden continuar con su escolaridad.

Por otro lado, nuestra tarea también  involucra la escolaridad de los padres (o cuidadores) y de los hermanos, es por ello, que cuando una familia se acerca a la fundación, no solo se toman los datos para el área social, sino también los del área educativa, mas precisamente acerca del nivel académico alcanzado por cada integrante de la familia.

Entre los nuevos casos de niños enfermos y los que se encuentran dentro de los dos años de tratamiento, el 69 % provienen del interior de la ciudad. La mayoría vive en zonas muy alejadas y de difícil acceso tanto a la salud como a la educación, es por ello que la mayoría  no sabe leer ni  escribir, o bien no hablan español (lengua wichi). Lo primero que hacemos es proponerles a los papas la posibilidad de retomar su escolaridad, fundándonos principalmente en la importancia de saber leer y escribir para entender indicaciones médicas o bien  para administrar correctamente una medicación prescrita por el doctor. De esta mañera hay  padres que han logrado finalizar sus estudios y otros que decidieron retomar sus estudios y que actualmente reciben a la docente para tomar sus clases en el albergue.